Estado del aire en Valle de Valdelaguna hoy
Burgos · Castilla y León · 1377 m de altitud
Consulta el estado del aire en Valle de Valdelaguna para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Valle de Valdelaguna: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por la altitud y la vegetación
Un territorio de alta montaña con escasa urbanización
Valle de Valdelaguna se sitúa a 1.377 metros de altitud mediana, muy por encima de la media provincial (894 m), ocupando el percentil 98 en altitud dentro de Burgos. El 99,8 % de su superficie —92,7 km²— no está sellada por construcciones, lo que reduce al mínimo las emisiones locales de contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas procedentes del tráfico. La única estación de medición oficial cercana, de tipo fondo y ubicada a 47,3 km, no registra datos específicos para este municipio, pero su lejanía y la baja densidad de infraestructuras sugieren que la calidad del aire depende más de factores regionales que de fuentes locales.
Bosques y pastos: la doble cara del polen
El 52 % del término municipal está arbolado, con un 35,9 % de coníferas y un 16 % de frondosas caducifolias. Aunque estos bosques no son fuentes significativas de polen alergénico, sí influyen en la dispersión de partículas. Más relevante es el 23,6 % de superficie cubierta por pastos, que aporta el 23,6 % del polen de gramíneas detectado en el municipio. El entorno inmediato (en un radio de 10 km) contribuye con un 24,7 % adicional, pero el factor de ajuste de 0,955 indica que Valle de Valdelaguna genera ligeramente menos gramíneas que su área circundante. La altitud y el desnivel de 980 metros —con cotas que superan los 2.000 m— favorecen la dilución del polen, aunque en épocas de polinización (finales de primavera y comienzos de verano) las concentraciones pueden variar según la dirección del viento.
Matorrales y suelos desnudos: un paisaje que modera la contaminación
El 23,7 % del territorio está ocupado por matorral, y otro 0,7 % corresponde a suelos desnudos o rocosos. Estas cubiertas, junto con la escasa superficie sellada (0,2 %), limitan la resuspensión de partículas finas (PM₁₀ y PM₂,₅) en comparación con zonas más áridas o urbanizadas. La altitud y el relieve accidentado —con diferencias de casi 1.000 metros entre valles y cumbres— facilitan la ventilación, reduciendo la acumulación de contaminantes como el ozono troposférico, que suele aumentar en verano con el calor y la radiación solar.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España (vegetación).
Qué condiciona el aire en Valle de Valdelaguna
El desnivel de 980 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino albar (53,7 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y robles, melojos y quejigos (15,4 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo. En cambio, solo el 23,6 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (23,6 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (24,7 %), así que el valor se ajusta por un factor de 1. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Burgos 4, a 47,3 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 47,3 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.