Estado del aire en Turre hoy
Almería · Andalucía · 376 m de altitud
Consulta el estado del aire en Turre para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Turre: un municipio de relieve acusado y vegetación dispersa que modula su calidad del aire
Un territorio con fuerte desnivel y escasa urbanización
Turre presenta un desnivel de 916 metros entre su cota mínima (28 m) y máxima (944 m), un contraste que supera el percentil 23 de altitud en Almería. Este relieve acusado, junto a una superficie de 108 km² —en el percentil 81 de extensión provincial—, configura un territorio donde la circulación del aire puede verse condicionada por la orografía. La cobertura sellada apenas alcanza el 1,1 % del término municipal, lo que indica una baja presión urbana y, por tanto, una menor emisión local de contaminantes primarios como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas procedentes del tráfico.
Vegetación dominada por pastos y matorral, con bajo impacto arbóreo
El 45 % del suelo de Turre corresponde a pastos, mientras que el matorral ocupa el 39,2 %. Estas formaciones, junto a un 7,2 % de cultivos, definen un paisaje donde las gramíneas —principales emisoras de polen alergénico— tienen un peso relevante: el 52,2 % del término municipal es superficie herbácea. Sin embargo, el factor de ajuste del polen de gramíneas (0,921) sugiere que la producción local es un 7,9 % inferior a la de su entorno inmediato de 10 km, donde las fuentes alcanzan el 56,7 %. Esto implica que, aunque las gramíneas polinizan con intensidad entre finales de primavera y comienzos de verano, su impacto en Turre podría ser ligeramente menor que en áreas circundantes. El arbolado, por su parte, solo cubre el 4,9 % del municipio, con coníferas (3,3 %) y frondosas perennes (1,6 %) como únicas formaciones significativas.
Calidad del aire medida desde una estación de fondo lejana
La estación más cercana que monitoriza la calidad del aire en la zona es la de Bédar (ES1996A), situada a 9,2 km y clasificada como "de fondo". Este tipo de estaciones refleja niveles de contaminantes regionales o de larga distancia, no los picos locales generados por focos puntuales como carreteras o industrias. En Turre, la ausencia de datos específicos en la estación sugiere que la calidad del aire depende más de factores externos —como intrusiones de polvo sahariano, típicas en el sureste peninsular— que de emisiones propias. La altitud mediana del municipio (376 m) y su exposición a vientos podrían favorecer la dispersión de contaminantes, aunque el relieve encajonado en algunas zonas podría limitarla.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España (vegetación).
Qué condiciona el aire en Turre
El desnivel de 916 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino carrasco (80,2 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y sabina y enebro (6,7 % del arbolado), que poliniza en febrero y marzo.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (52,2 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (56,7 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,9. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Bédar, a 9,2 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.