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Estado del aire en Tossa de Mar hoy

Girona · Cataluña · 160 m de altitud

Consulta el estado del aire en Tossa de Mar para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Tossa de Mar: aire costero y polen bajo la influencia del bosque perenne

Un territorio dominado por la cubierta arbórea

El 80,1 % del término municipal de Tossa de Mar está cubierto por arbolado, según datos satelitales de alta resolución. De ese total, el 54,0 % corresponde a frondosas perennes, mientras que las coníferas ocupan el 24,9 %. El matorral cubre otro 10,3 %, dejando poco espacio para herbáceas (4,0 %) o suelos sellados (4,7 %). Esta estructura vegetal condiciona tanto la calidad del aire como los niveles de polen: las masas forestales perennes emiten compuestos orgánicos volátiles que, en presencia de radiación solar, pueden favorecer la formación de ozono troposférico, especialmente en verano.

Gramíneas: una fuente local limitada

Las gramíneas aportan solo el 4,0 % de la superficie municipal y otro 4,0 % en el entorno inmediato (10 km), cifras que sitúan a Tossa de Mar en un nivel bajo de producción polínica para este grupo. El factor de ajuste aplicado a las predicciones de polen de gramíneas es 1,0, lo que indica que la emisión local no difiere significativamente de la del área circundante. Dado que estas plantas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, los picos en Tossa de Mar dependerán más de las condiciones meteorológicas —como vientos del interior— que de una fuente interna intensa.

Calidad del aire: dependencia de una estación lejana

La estación de medición más cercana, de tipo "de tráfico", se encuentra a 27,6 km, en Girona. Esta distancia y la diferencia de contexto —un núcleo urbano frente a un municipio costero con relieve— limitan la representatividad de los datos para Tossa de Mar. El desnivel de 503 m entre la cota mínima (0 m) y la máxima (503 m) sugiere que la dispersión de contaminantes puede variar según la altitud: las zonas bajas, más expuestas a brisas marinas, podrían registrar menor acumulación de partículas, mientras que las áreas encajonadas del interior municipal podrían retener más polución. Sin embargo, al no disponer de mediciones locales, no es posible cuantificar estos efectos.

Influencia del sellado y la actividad humana

El 4,7 % de suelo sellado —vías, edificaciones y otras superficies impermeables— refleja un grado moderado de urbanización, concentrado presumiblemente en la franja litoral. Esta presión, junto con el tráfico rodado, puede elevar localmente los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas finas (PM), aunque su impacto quedaría diluido por la extensión forestal dominante. La ausencia de focos industriales registrados en el municipio reduce otras fuentes de emisión.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (arbolado), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).

Qué condiciona el aire en Tossa de Mar

El desnivel de 503 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina coníferas (82,2 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 4 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.

La medición real más cercana procede de la estación Girona (Escola De Música), a 27,6 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.