Estado del aire en Quintanaélez hoy
Burgos · Castilla y León · 797 m de altitud
Consulta el estado del aire en Quintanaélez para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Quintanaélez: relieve, vegetación y focos que marcan su aire
Con 17,5 km² de término municipal, Quintanaélez pertenece a la provincia de Burgos, en Castilla y León. Su altitud media es de 797 metros y el terreno va de los 648 metros del punto más bajo a los 1.195 del más alto, 547 metros de desnivel. Eso lo sitúa en el percentil 16 de altitud de su provincia, cuya mediana está en 894 metros, es decir, por debajo de la mitad de los municipios de Burgos. Por extensión queda en el percentil 41 provincial.
Con ese desnivel, el aire no se comporta igual en todo el término. En las noches despejadas y sin viento el aire frío se asienta en las zonas bajas y retiene ahí los contaminantes, mientras que las partes altas ventilan mejor; es el patrón habitual de las inversiones térmicas de invierno.
Según la cobertura del suelo de CLCplus, en Quintanaélez predominan cultivo herbáceo (63,4 %), pastizal (22,3 %) y frondosas de hoja caduca (4,3 %). Solo el 0,8 % está sellado, de modo que la contaminación local propia es reducida y lo que se respira depende sobre todo de lo que llega arrastrado desde fuera.
Con un 7,1 % de superficie arbolada, Quintanaélez tiene un calendario de polen de árbol propio, ausente de la predicción general: predomina encina y alcornoque (47,3 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo, a lo que se suma robles, melojos y quejigos (32,3 % del arbolado) y haya (20,4 % del arbolado), que polinizan en abril y mayo. Son datos del Mapa Forestal de España; las fechas de polinización son orientativas y se adelantan o retrasan con la meteorología de cada año.
El 85,7 % del término es pasto o cultivo herbáceo, que es la fuente principal del polen de gramíneas, el alérgeno más extendido de la primavera española. Aquí la corrección es al alza, con un factor de 1,31: el municipio reúne más superficie herbácea que la media de su celda de 10 km (65,5 %), así que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto. La ficha publica el valor de Copernicus sin tocar, el factor aplicado y el resultado final, para que la corrección se pueda deshacer y comprobar.
La medición real más próxima procede de la estación Valderejo, a 23,1 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto especialmente cargado. El dato llega de la Agencia Europea de Medio Ambiente en tiempo casi real, sin validar todavía, y la estación asignada se recalcula cada día entre las que efectivamente están reportando.
En el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes no consta ninguna instalación industrial declarante en Quintanaélez. Eso no significa que no haya actividad, sino que ninguna supera los umbrales que obligan a declarar; la contaminación local, si la hay, vendrá del tráfico, la calefacción o la quema de restos agrícolas.
La ficha de Quintanaélez se lee mejor separando sus tres capas: lo que se predice, lo que se mide y lo que se declara. El índice combinado que colorea el mapa toma siempre el peor de los tres componentes —calidad del aire, calima y polen— y muestra cuál manda en cada momento, de manera que un color de alerta no significa que todo esté mal, sino que algo concreto lo está.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus, el Mapa Forestal de España, el seccionado censal del INE y los modelos digitales de elevación del IGN para el relieve, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Todas las cifras de este texto proceden de esas fuentes.