Estado del aire en Peñaparda hoy
Salamanca · Castilla y León · 914 m de altitud
Consulta el estado del aire en Peñaparda para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Peñaparda: aire limpio y polen de gramíneas en un municipio arbolado de Salamanca
Un territorio dominado por frondosas caducas
Peñaparda presenta una cobertura vegetal donde el 74,3 % de su superficie corresponde a arbolado, según datos satelitales de CLCplus. De este porcentaje, el 61,8 % son frondosas caducas, un tipo de cubierta que influye en la dinámica del polen. El matorral ocupa el 8,8 % del término, mientras que las coníferas —menos relevantes en la emisión de polen alergénico— representan el 11,4 %. El sellado del suelo es mínimo (0,5 %), lo que reduce fuentes locales de contaminación urbana.
Gramíneas: ajuste al alza por mayor presencia que en el entorno
El polen de gramíneas en Peñaparda tiene un factor de ajuste de 1,037, lo que indica que el municipio aporta un 3,7 % más de gramíneas que su entorno inmediato (10 km). El 15,6 % de la superficie municipal corresponde a herbáceos —incluyendo pastos y gramíneas—, una cifra ligeramente superior al 15 % que aporta el área circundante. Esta diferencia, aunque pequeña, sugiere que la polinización local puede ser algo más intensa que en zonas próximas, especialmente entre finales de primavera y comienzos de verano, cuando estas especies liberan su polen.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes
Con una altitud mediana de 914 metros —por encima del percentil 80 en Salamanca—, Peñaparda supera en casi 90 metros la media provincial. Su desnivel de 566 metros (desde los 777 hasta los 1343 metros) favorece la circulación del aire, lo que ayuda a dispersar posibles contaminantes. La estación de medición más cercana, "ES1990A-EL MAÍLLO" (a 46,9 km), es de tipo fondo y no registra datos de contaminantes en el dossier, lo que refuerza la idea de un entorno con baja presión industrial o urbana.
Ausencia de focos industriales significativos
El Registro PRTR no recoge emisiones industriales en Peñaparda, y el escaso sellado del suelo (0,5 %) confirma la ausencia de núcleos urbanos densos. La calidad del aire depende, por tanto, de factores naturales como el polen y el polvo sahariano —este último más probable en episodios de advección desde el sur—, así como de fuentes externas transportadas por el viento.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España, Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Registro PRTR (emisiones industriales).
Qué condiciona el aire en Peñaparda
El desnivel de 566 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina robles, melojos y quejigos (70,8 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo; y pino resinero (18,3 % del arbolado), que poliniza de abril a junio. En cambio, solo el 15,6 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (15,6 %) que la media de su entorno de 10 km (15 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación El Maillo, a 46,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 46,9 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.