Estado del aire en Payo de Ojeda hoy
Palencia · Castilla y León · 1058 m de altitud
Consulta el estado del aire en Payo de Ojeda para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
El aire de Payo de Ojeda: qué lo condiciona y cómo leer su ficha
El término de Payo de Ojeda, en la provincia de Palencia, en Castilla y León, abarca 19,3 km². Su altitud media es de 1.058 metros y el terreno va de los 949 metros del punto más bajo a los 1.179 del más alto, 230 metros de desnivel. Eso lo sitúa en el percentil 91 de altitud de su provincia, cuya mediana está en 841 metros, es decir, por encima de la mitad de los municipios de Palencia. Por extensión queda en el percentil 20 provincial.
A 1058 metros, el municipio queda por encima de buena parte de la contaminación de fondo que se acumula en los valles, aunque la altitud y la radiación favorecen niveles de ozono más altos en las tardes de verano, cuando este contaminante alcanza sus máximos.
El paisaje del término, leído desde la capa CLCplus, se reparte sobre todo entre cultivo herbáceo (46,6 %), coníferas (16,4 %) y pastizal (15,9 %). Solo el 0,5 % está sellado, de modo que la contaminación local propia es reducida y lo que se respira depende sobre todo de lo que llega arrastrado desde fuera.
Del 29,7 % arbolado del municipio, lo que marca el calendario de polen es robles, melojos y quejigos (69,8 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo, a lo que se suma pino albar (14 % del arbolado), que poliniza de abril a junio. Son datos del Mapa Forestal de España; las fechas de polinización son orientativas y se adelantan o retrasan con la meteorología de cada año.
El 62,5 % del término es pasto o cultivo herbáceo, que es la fuente principal del polen de gramíneas, el alérgeno más extendido de la primavera española. Como el municipio tiene menos superficie herbácea que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (67,2 %), Cluod corrige la predicción a la baja con un factor de 0,93. Sin esa corrección, la cifra publicada sería más alta que la realidad del término. La ficha publica el valor de Copernicus sin tocar, el factor aplicado y el resultado final, para que la corrección se pueda deshacer y comprobar.
La medición real más próxima procede de la estación Guardo, a 27,9 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus lecturas responden sobre todo a la actividad cercana. El dato llega de la Agencia Europea de Medio Ambiente en tiempo casi real, sin validar todavía, y la estación asignada se recalcula cada día entre las que efectivamente están reportando.
En el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes no consta ninguna instalación industrial declarante en Payo de Ojeda. Eso no significa que no haya actividad, sino que ninguna supera los umbrales que obligan a declarar; la contaminación local, si la hay, vendrá del tráfico, la calefacción o la quema de restos agrícolas.
Al consultar la ficha de Payo de Ojeda conviene distinguir el origen de cada dato: predicción, medición y declaración son cosas diferentes. El índice combinado que colorea el mapa toma siempre el peor de los tres componentes —calidad del aire, calima y polen— y muestra cuál manda en cada momento, de manera que un color de alerta no significa que todo esté mal, sino que algo concreto lo está.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus, el Mapa Forestal de España, el seccionado censal del INE y los modelos digitales de elevación del IGN para el relieve, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Todas las cifras de este texto proceden de esas fuentes.