Estado del aire en Neila hoy
Burgos · Castilla y León · 1531 m de altitud
Consulta el estado del aire en Neila para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Neila: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por la altitud y los bosques
Un territorio de alta montaña con mínima ocupación humana
Neila se sitúa en el extremo más elevado de la provincia de Burgos, con una altitud mediana de 1.531 metros y un desnivel de 958 metros entre su punto más bajo (1.097 m) y el más alto (2.055 m). El 99,9 % de su superficie —68,6 km²— no está sellada por construcciones, carreteras o infraestructuras, lo que reduce al mínimo las emisiones locales de contaminantes. La cubierta vegetal domina el paisaje: el 62,8 % del término municipal es arbolado, con un 53 % de coníferas y un 9,6 % de frondosas caducas, mientras que el matorral ocupa otro 15,6 %. Las zonas herbáceas, que incluyen pastos, representan el 20,5 % del territorio.
Polen de gramíneas: más intenso que en su entorno
El polen de gramíneas en Neila presenta un factor de ajuste de 1,377, lo que indica que la concentración local supera en un 37,7 % la media de su entorno inmediato (un radio de 10 km). El 20,5 % de la superficie municipal —correspondiente a pastos y herbáceos— actúa como fuente directa de este polen, mientras que otro 14,9 % proviene de áreas colindantes. La abundancia de zonas abiertas y la altitud, que retrasa ligeramente la polinización respecto a zonas más bajas, pueden influir en la persistencia de niveles elevados durante la temporada, que suele extenderse desde finales de primavera hasta comienzos del verano.
Calidad del aire: dispersión favorecida por el relieve y la lejanía de focos urbanos
La estación de medición más cercana es la de Soria, a 50,7 km de distancia y clasificada como "de tráfico", aunque no registra datos específicos para Neila. La altitud y el desnivel del municipio favorecen la dispersión de contaminantes, ya que el viento y la circulación atmosférica en zonas montañosas suelen reducir la acumulación de partículas. La ausencia de industrias o núcleos urbanos significativos en el término municipal limita las emisiones locales, aunque episodios de calima —polvo sahariano transportado por vientos del sur— podrían afectar ocasionalmente, como ocurre en otras zonas elevadas de la comunidad.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).
Qué condiciona el aire en Neila
El desnivel de 958 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino albar (76,1 % del arbolado), que poliniza de abril a junio; y coníferas (14,1 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 20,5 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,4): el municipio tiene más superficie herbácea (20,5 %) que la media de su entorno de 10 km (14,9 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Soria, a 50,7 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 50,7 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.