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Estado del aire en La Masó hoy

Tarragona · Cataluña · 120 m de altitud

Consulta el estado del aire en La Masó para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

La calidad del aire y el polen en La Masó: entre cultivos, pasto y proximidad industrial

Un territorio dominado por herbáceas y arbolado perenne

El término municipal de La Masó (Tarragona, Cataluña) presenta una estructura del suelo donde las superficies herbáceas —pastos y cultivos— ocupan el 60,3 % de su reducida extensión (3,6 km²). Los pastos, en concreto, cubren el 48,1 % del área, mientras que los cultivos representan el 12,2 %. Esta predominancia de vegetación herbácea, junto con un 28,4 % de superficie arbolada, condiciona la emisión de polen, especialmente de gramíneas. El arbolado está compuesto mayoritariamente por especies perennes (21,7 % del territorio), con un menor peso de caducifolias (6,4 %). El sellado urbano apenas alcanza el 5,3 %, lo que limita las fuentes de contaminación local asociadas al tráfico o la actividad residencial.

Polen de gramíneas: un factor de ajuste al alza

La presencia de pastos y cultivos herbáceos en La Masó se traduce en un factor de ajuste del polen de gramíneas de 1,267, superior a la unidad. Esto indica que el municipio actúa como una fuente más intensa de este tipo de polen que su entorno inmediato en un radio de 10 km. El 60,3 % del polen de gramíneas registrado en la zona proviene directamente del término municipal, mientras que el 47,6 % restante se atribuye a la influencia del área circundante. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, este periodo puede registrar concentraciones más elevadas en comparación con zonas menos herbáceas.

Influencia industrial en la calidad del aire

La estación de medición más cercana, "ES1122A-A1-PERAFORT", se encuentra a 5,1 km de La Masó y está clasificada como industrial. Aunque el dossier no incluye datos específicos de contaminantes registrados en esta estación, su proximidad y tipología sugieren que las emisiones industriales podrían incidir en la calidad del aire local. La altitud mediana del municipio (120 m) y su moderado desnivel (63 m) no favorecen especialmente la dispersión de contaminantes, aunque tampoco los acumulan de forma crítica. El viento y las condiciones meteorológicas regionales —como las advecciones de aire procedentes del interior— podrían modular su impacto.

Coberturas naturales y su papel en la calidad del aire

El 4,7 % del territorio cubierto por matorral y el 0,8 % de suelo desnudo aportan una contribución menor a la dinámica de polen y partículas. En cambio, la vegetación arbolada, especialmente la perenne, puede influir en la retención de partículas y en la regulación de la humedad local. La escasa superficie sellada (5,3 %) reduce las fuentes de emisión directa de contaminantes primarios, como el dióxido de nitrógeno (NO₂), asociados a áreas urbanizadas.

Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).

Qué condiciona el aire en La Masó

Con un relieve suave (63 metros de desnivel) y 120 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,3): el municipio tiene más superficie herbácea (60,3 %) que la media de su entorno de 10 km (47,6 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.

La medición real más cercana procede de la estación A1-Perafort, a 5,1 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.