Estado del aire en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias hoy
Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias · Comunidad de Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias · 1068 m de altitud
Consulta el estado del aire en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por su relieve y pastos
Un municipio de alta montaña con escasa ocupación humana
Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias se sitúa en la Comunidad de Madrid, a 1.068 metros de altitud mediana —un 79 % por encima del valor provincial—, con un desnivel de 822 metros entre sus cotas mínima y máxima. El 97 % de su superficie (51,5 km²) está libre de sellado artificial: solo el 3 % corresponde a zonas urbanizadas o infraestructuras. Esta baja presión antrópica reduce las emisiones locales de contaminantes primarios, como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas en suspensión (PM), asociados al tráfico y la actividad urbana.
Vegetación natural dominante: pastos y matorrales como fuentes de polen
El 57,5 % del término municipal está cubierto por pastos, seguidos de un 18,8 % de matorral y un 19,2 % de arbolado (coníferas, frondosas caducas y perennes). La ausencia de cultivos —0 % de cobertura agrícola— elimina fuentes de polen como el olivo o los cereales, pero no las gramíneas, cuyo polen aquí se ajusta al alza: el factor de corrección es 1,273, lo que indica que el municipio aporta un 27,3 % más de gramíneas que su entorno inmediato. El 57,5 % de la carga polínica local procede de sus propios pastos, mientras que el 45,2 % restante llega desde áreas circundantes. Esta combinación sugiere que, durante la temporada de polinización (finales de primavera y comienzos de verano), los niveles de polen de gramíneas podrían ser moderadamente altos, especialmente en zonas abiertas y expuestas al viento.
Calidad del aire: influencia del relieve y la estación de fondo
La estación de medición más cercana, "El Atazar" (tipo fondo, a 12,9 km), no registra datos de contaminantes en el dossier, pero su ubicación y distancia permiten inferir que Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias está expuesto a condiciones similares. La altitud y el desnivel del municipio favorecen la dispersión de contaminantes, mientras que la escasa actividad industrial y el bajo sellado reducen las emisiones locales. Sin embargo, la orografía encajonada en algunas zonas podría acumular ozono troposférico (O₃) en verano, especialmente con altas temperaturas y radiación solar, un fenómeno común en áreas de montaña con baja renovación de aire.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).
Qué condiciona el aire en Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias
El desnivel de 822 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina bosque de ribera (chopos, fresnos, alisos, plataneros) con el 21,6 % del arbolado, que poliniza de enero a abril; y coníferas (20,4 % del arbolado), que poliniza en primavera.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,3): el municipio tiene más superficie herbácea (57,5 %) que la media de su entorno de 10 km (45,2 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación El Atazar, a 12,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.