Estado del aire en A Lama hoy
Pontevedra · Galicia · 682 m de altitud
Consulta el estado del aire en A Lama para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Lama: relieve elevado y vegetación natural que definen su calidad del aire
Un municipio de alta montaña en Pontevedra
Lama se sitúa en el extremo más elevado de la provincia de Pontevedra: su altitud mediana (682 m) supera el percentil 97 de la provincia, donde la mayoría del territorio se encuentra por debajo de los 200 m. El desnivel interno alcanza los 704 m, con cotas que van desde los 311 m hasta los 1015 m. Esta orografía accidentada condiciona la dispersión de contaminantes, favoreciendo su acumulación en zonas bajas o encajonadas, mientras que las áreas más altas y expuestas pueden registrar valores más bajos gracias a la acción del viento.
Vegetación natural y escasa urbanización
El 98,6 % del término municipal de Lama (111,8 km²) está ocupado por cubiertas naturales o seminaturales. Destacan los pastos (31,3 %) y el matorral (41,4 %), que juntos cubren más del 70 % del territorio. El arbolado suma un 25,7 %, repartido entre frondosas caducas (18,4 %), frondosas perennes (4,3 %) y coníferas (3 %). La superficie sellada —edificios, carreteras e infraestructuras— apenas representa el 1,4 %, lo que limita las emisiones locales de origen antrópico. Esta composición vegetal influye en la calidad del aire: los pastos y matorrales son fuentes potenciales de polen de gramíneas, mientras que la escasa industrialización reduce otros contaminantes primarios.
Polen de gramíneas: una carga equilibrada con el entorno
El polen de gramíneas en Lama procede en un 31,3 % de fuentes internas y en otro 31,3 % del entorno inmediato (en un radio de 10 km). El factor de ajuste de 1,0 indica que la contribución municipal es similar a la de su área circundante, sin desviaciones significativas. Dado que los pastos ocupan casi un tercio del término, su polinización —típica de finales de primavera y comienzos de verano— puede elevar los recuentos en esa época, aunque la altitud y la exposición al viento podrían modular su impacto.
Contaminación atmosférica: sin datos locales, pero con condicionantes geográficos
La estación de medición más cercana, "CAMPOLONGO" (de tráfico), se encuentra a 21,1 km y no registra datos de contaminantes para este municipio. Sin embargo, la combinación de relieve montañoso, baja densidad de población y escasa actividad industrial sugiere que los niveles de óxidos de nitrógeno (NO₂) o partículas (PM) serían bajos en comparación con zonas urbanas o industriales. La altitud y la vegetación podrían favorecer la presencia de ozono troposférico en verano, especialmente en días soleados y cálidos, aunque sin datos locales no es posible confirmarlo.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus y Mapa Forestal de España (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición).
Qué condiciona el aire en A Lama
El desnivel de 704 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina robles, melojos y quejigos (58,3 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo; y pino resinero (6,8 % del arbolado), que poliniza de abril a junio.
La medición real más cercana procede de la estación Campolongo, a 21,1 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.