Estado del aire en Jimera de Líbar hoy
Málaga · Andalucía · 689 m de altitud
Consulta el estado del aire en Jimera de Líbar para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Jimera de Líbar: aire limpio y polen de gramíneas en un municipio de montaña
Un territorio dominado por vegetación natural y escaso sellado
El término municipal de Jimera de Líbar (Málaga, Andalucía) presenta una cobertura del suelo donde predomina la vegetación natural. El 36,5 % de su superficie está ocupada por frondosas perennes, mientras que el matorral cubre el 20,3 % y los pastos, el 31,7 %. El arbolado —suma de coníferas y frondosas— alcanza el 38,6 %, y las áreas selladas apenas representan el 0,4 %. Esta distribución, con un sellado mínimo y una alta proporción de zonas no cultivadas, reduce las fuentes locales de contaminantes atmosféricos como el polvo en suspensión o los óxidos de nitrógeno.
Gramíneas: menor presencia municipal que en su entorno
El polen de gramíneas en Jimera de Líbar tiene un factor de ajuste de 0,92, lo que indica que el municipio aporta menos gramíneas que su entorno inmediato (solo el 32,7 % de la fuente total, frente al 35,6 % del área circundante). Aunque las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, su impacto aquí es ligeramente inferior al de zonas vecinas. La elevada proporción de pastos (31,7 %) no se traduce en una mayor emisión de polen, posiblemente por la presencia de especies menos polinizadoras o por la competencia con otros tipos de vegetación.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes
Jimera de Líbar se sitúa a una altitud mediana de 689 metros, con un desnivel de 878 metros entre su cota mínima (367 m) y máxima (1.245 m). Este relieve accidentado, junto a su posición en el percentil 74 de altitud en la provincia de Málaga, favorece la dispersión de contaminantes. La altitud y el viento reducen la acumulación de partículas y gases, aunque la estación de medición más cercana —de tipo industrial y ubicada a 27,1 km— no registra datos específicos para el municipio.
Influencia externa en la calidad del aire
La escasa industrialización local y el bajo sellado del suelo limitan las emisiones propias. Sin embargo, la calidad del aire puede verse afectada por aportes externos, como el polvo sahariano, frecuente en Andalucía con advecciones del sur, o por contaminantes transportados desde zonas industriales o urbanas. La estación de referencia, aunque lejana, sugiere que los niveles de polución dependen más de factores regionales que locales.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (vegetación).
Qué condiciona el aire en Jimera de Líbar
El desnivel de 878 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (65,8 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (32,7 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (35,6 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,9. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Prado Rey, a 27,1 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.