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Estado del aire en La Hoz de la Vieja hoy

Teruel · Aragón · 1010 m de altitud

Consulta el estado del aire en La Hoz de la Vieja para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

La calidad del aire y el polen en La Hoz de la Vieja: altitud y matorral como claves

Un territorio de media montaña con escasa alteración humana

La Hoz de la Vieja se sitúa a 1.010 metros de altitud, por debajo de la mediana provincial (1.109 m), pero con un desnivel notable de 386 metros entre sus cotas mínima y máxima. El 99,5 % de su superficie —43,7 km²— permanece sin sellar, es decir, sin urbanizar ni cubierto por infraestructuras. Esta baja artificialización, junto a su relieve accidentado, condiciona tanto la dispersión de contaminantes como la presencia de vegetación productora de polen.

Vegetación y polen: gramíneas y matorral dominan el paisaje

El 41,2 % del término municipal corresponde a herbáceas, un porcentaje idéntico al que aporta su entorno inmediato. Este equilibrio se refleja en el factor de ajuste del polen de gramíneas, fijado en 1,0: el municipio no presenta mayor ni menor concentración de estas plantas que su área circundante. Las gramíneas, cuya polinización se intensifica entre finales de primavera y comienzos de verano, encuentran aquí un hábitat propicio, especialmente en las zonas de pasto (31,8 % del territorio) y cultivo (9,4 %). El matorral, que cubre el 38,9 % de la superficie, también contribuye a la carga polínica, aunque con especies menos alergénicas que las gramíneas.

Contaminación atmosférica: lejanía de fuentes industriales y dispersión favorecida

La estación de medición más cercana, ES0316A-MONAGREGA, se ubica a 46,2 km y es de tipo industrial. Su lejanía y la ausencia de focos contaminantes relevantes en el municipio sugieren que la calidad del aire local depende más de factores regionales —como el transporte de partículas desde zonas industriales o urbanas— que de emisiones propias. La altitud y el desnivel del terreno favorecen la ventilación, reduciendo la acumulación de contaminantes en comparación con áreas más bajas o encajonadas. No obstante, episodios de calima —polvo sahariano arrastrado por vientos del sur— pueden afectar ocasionalmente, como ocurre en otras zonas del sureste peninsular.

Coberturas naturales y su influencia en el aire

El arbolado ocupa solo el 8,2 % del término, repartido entre coníferas (1,7 %), frondosas caducas (0,4 %) y perennes (6,1 %). Estas últimas, aunque minoritarias, pueden liberar polen en distintas épocas del año, mientras que las caducas lo hacen principalmente en primavera. El 11,1 % de suelo desnudo y la escasa superficie sellada (0,5 %) limitan las emisiones de polvo local, aunque el viento puede remover partículas en zonas sin vegetación.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (vegetación).

Qué condiciona el aire en La Hoz de la Vieja

A 1010 metros de altitud, el municipio está por encima de buena parte de la contaminación de fondo, aunque la altura también favorece niveles de ozono más altos en las tardes de verano.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (40,5 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y sabina y enebro (25,5 % del arbolado), que poliniza en febrero y marzo.

La medición real más cercana procede de la estación Monagrega, a 46,2 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana. Conviene tomarla con cautela: 46,2 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.