Estado del aire en Grijalba hoy
Burgos · Castilla y León · 812 m de altitud
Consulta el estado del aire en Grijalba para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Grijalba: un municipio agrícola con baja emisión de polen y sin estaciones de medición locales
Un territorio dominado por cultivos herbáceos
El 93,9 % de la superficie de Grijalba (Burgos, Castilla y León) está ocupado por cultivos, según datos satelitales de cobertura del suelo. Esta proporción, muy superior a la media provincial, sitúa al municipio en un entorno donde la actividad agrícola define el paisaje. Los pastos representan un 3,1 % adicional, mientras que las áreas selladas —como núcleos urbanos o infraestructuras— apenas alcanzan el 0,6 %. La vegetación leñosa es escasa: un 1,3 % corresponde a arbolado (coníferas y frondosas caducas) y un 0,3 % a matorral. Esta estructura, con un 97 % de superficie herbácea, condiciona tanto la calidad del aire como la dinámica del polen.
Polen de gramíneas: aportación local casi exclusiva
Grijalba presenta un factor de ajuste de 1,008 para el polen de gramíneas, lo que indica que su contribución es ligeramente superior a la de su entorno inmediato. El 97,1 % del polen de gramíneas registrado en el municipio procede de fuentes locales, frente al 96,3 % del área circundante. Esta diferencia, aunque mínima, refleja la predominancia de cultivos y pastos, que actúan como principales emisores durante la polinización, concentrada entre finales de primavera y comienzos de verano. La escasa presencia de arbolado reduce la influencia de otros tipos de polen, como el de olivo o ciprés, ausentes en los datos disponibles.
Calidad del aire: sin mediciones directas y con influencia del tráfico rodado
No existen estaciones de medición de calidad del aire en Grijalba. La más cercana, "BURGOS 6", se encuentra a 36,6 km y es de tipo "de tráfico", lo que implica que sus registros —no detallados en el dossier— reflejan principalmente emisiones de vehículos y no las condiciones específicas del municipio. La altitud mediana de Grijalba (812 m) y su desnivel moderado (38 m) favorecen la dispersión de contaminantes, aunque la ausencia de datos locales impide evaluar su impacto real. La baja proporción de superficie sellada (0,6 %) sugiere que las fuentes de contaminación antropogénica son limitadas, pero la actividad agrícola podría contribuir a emisiones difusas, como partículas en suspensión durante labores de siembra o cosecha.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire).
Qué condiciona el aire en Grijalba
Con un relieve suave (38 metros de desnivel) y 812 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina bosque de ribera (chopos, fresnos, alisos, plataneros) con el 100 % del arbolado, que poliniza de enero a abril. A eso se suma que el 97 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1): el municipio tiene más superficie herbácea (97,1 %) que la media de su entorno de 10 km (96,3 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Burgos 6, a 36,6 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio. Conviene tomarla con cautela: 36,6 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.