Estado del aire en Grañón hoy
Rioja, La · La Rioja · 725 m de altitud
Consulta el estado del aire en Grañón para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Calidad del aire y polen en Grañón: un municipio dominado por los cultivos
Un territorio agrícola con baja densidad de arbolado
Grañón presenta una estructura del suelo marcada por la actividad agrícola: el 75,3 % de su superficie está ocupado por cultivos, un porcentaje que supera ampliamente la media de su entorno. El arbolado, en cambio, apenas cubre el 18,1 % del término municipal, repartido entre frondosas caducifolias (17,1 %) y coníferas (1,0 %). El sellado —zonas urbanizadas o pavimentadas— es mínimo (1,3 %), lo que refleja una escasa presión urbana. Esta configuración, con amplias extensiones abiertas y poca masa forestal, condiciona tanto la dispersión de contaminantes como la emisión de polen.
Polen de gramíneas: mayor concentración que en su entorno
El polen de gramíneas es el principal alérgeno en Grañón, con un factor de ajuste de 1,473. Esto indica que el municipio genera un 47,3 % más de polen de gramíneas que su área circundante de 10 km, debido a que el 79,8 % de su superficie corresponde a herbáceos —cultivos y pastos—, frente al 54,2 % del entorno. La predominancia de terrenos agrícolas, donde las gramíneas proliferan, explica esta mayor exposición. Aunque las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, la abundancia de fuentes locales puede alargar o intensificar los episodios en el municipio.
Influencia industrial desde la estación más cercana
La calidad del aire en Grañón se monitoriza a través de la estación "Miranda de Ebro 2", situada a 28,5 km y clasificada como industrial. Aunque no hay datos específicos de contaminantes registrados en el municipio, su proximidad a un foco industrial sugiere que episodios puntuales de emisiones —como óxidos de nitrógeno o partículas— podrían afectar ocasionalmente, especialmente con condiciones meteorológicas adversas. La altitud mediana de Grañón (725 m) y su desnivel (556 m) favorecen en general la dispersión de contaminantes, pero la ausencia de barreras montañosas cercanas no impide la llegada de masas de aire desde zonas industriales.
Baja presión urbana y naturalidad del territorio
Con solo un 1,3 % de superficie sellada y un 0,4 % de matorral, Grañón conserva un paisaje mayoritariamente natural o agrícola. La escasa urbanización reduce fuentes locales de contaminación como el tráfico, pero la dependencia de una estación lejana —y de tipo industrial— limita la precisión de los datos de calidad del aire a escala local. La altitud, ligeramente superior a la mediana provincial (percentil 51), y la extensión del municipio (31 km², percentil 68 en La Rioja) no parecen influir de forma determinante en la acumulación de contaminantes, aunque sí podrían modular la dispersión en función del viento.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).
Qué condiciona el aire en Grañón
El desnivel de 556 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,5): el municipio tiene más superficie herbácea (79,8 %) que la media de su entorno de 10 km (54,2 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Miranda De Ebro 2, a 28,5 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.