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Estado del aire en Galve de Sorbe hoy

Guadalajara · Castilla-La Mancha · 1398 m de altitud

Consulta el estado del aire en Galve de Sorbe para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

El aire de Galve de Sorbe: qué lo condiciona y cómo leer su ficha

El término de Galve de Sorbe, en la provincia de Guadalajara, en Castilla-La Mancha, abarca 49,4 km². Su altitud media es de 1.398 metros y el terreno va de los 1.129 metros del punto más bajo a los 1.690 del más alto, 561 metros de desnivel. Eso lo sitúa en el percentil 95 de altitud de su provincia, cuya mediana está en 1.003 metros, es decir, por encima de la mitad de los municipios de Guadalajara. Por extensión queda en el percentil 78 provincial.

Con ese desnivel, el aire no se comporta igual en todo el término. En las noches despejadas y sin viento el aire frío se asienta en las zonas bajas y retiene ahí los contaminantes, mientras que las partes altas ventilan mejor; es el patrón habitual de las inversiones térmicas de invierno.

El paisaje del término, leído desde la capa CLCplus, se reparte sobre todo entre coníferas (42,4 %), pastizal (30,5 %) y matorral (22,8 %). Solo el 0,3 % está sellado, de modo que la contaminación local propia es reducida y lo que se respira depende sobre todo de lo que llega arrastrado desde fuera.

Del 44 % arbolado del municipio, lo que marca el calendario de polen es pino albar (83,9 % del arbolado), que poliniza de abril a junio, a lo que se suma coníferas (9,7 % del arbolado), que poliniza en primavera. Son datos del Mapa Forestal de España; las fechas de polinización son orientativas y se adelantan o retrasan con la meteorología de cada año.

El 30,5 % del término es pasto o cultivo herbáceo, que es la fuente principal del polen de gramíneas, el alérgeno más extendido de la primavera española. Esa proporción coincide prácticamente con la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (30,5 %), de modo que Cluod publica la predicción sin corregirla: factor de ajuste 1. La ficha publica el valor de Copernicus sin tocar, el factor aplicado y el resultado final, para que la corrección se pueda deshacer y comprobar.

La medición real más próxima procede de la estación Campisábalos, a 8,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto especialmente cargado. El dato llega de la Agencia Europea de Medio Ambiente en tiempo casi real, sin validar todavía, y la estación asignada se recalcula cada día entre las que efectivamente están reportando.

En el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes no consta ninguna instalación industrial declarante en Galve de Sorbe. Eso no significa que no haya actividad, sino que ninguna supera los umbrales que obligan a declarar; la contaminación local, si la hay, vendrá del tráfico, la calefacción o la quema de restos agrícolas.

Al consultar la ficha de Galve de Sorbe conviene distinguir el origen de cada dato: predicción, medición y declaración son cosas diferentes. El índice combinado que colorea el mapa toma siempre el peor de los tres componentes —calidad del aire, calima y polen— y muestra cuál manda en cada momento, de manera que un color de alerta no significa que todo esté mal, sino que algo concreto lo está.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus, el Mapa Forestal de España, el seccionado censal del INE y los modelos digitales de elevación del IGN para el relieve, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Todas las cifras de este texto proceden de esas fuentes.