Estado del aire en Gallifa hoy
Barcelona · Cataluña · 615 m de altitud
Consulta el estado del aire en Gallifa para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Gallifa: calidad del aire y polen en un municipio de montaña boscosa
Un territorio dominado por el bosque de coníferas
El 83,2 % de la superficie de Gallifa está cubierto por arbolado, una proporción muy superior a la mediana de su provincia. Las coníferas ocupan el 61 % del término municipal, mientras que las frondosas perennes —como encinas o alcornoques— alcanzan el 20,5 %. El matorral cubre otro 9 %, dejando poco espacio para pastos (3,8 %), cultivos (3,1 %) o suelos sellados (0,5 %). Esta estructura vegetal condiciona tanto la emisión de polen como la dispersión de contaminantes: el relieve accidentado (con un desnivel de 583 m entre cotas de 361 y 944 m) y la altitud mediana de 615 m —en el percentil 73 de su provincia— favorecen la ventilación, pero la densidad forestal puede retener partículas en las capas bajas de aire.
Polen de gramíneas: menos intenso que en su entorno
Gallifa aporta solo el 6,9 % del polen de gramíneas que se registra en su área, mientras que el 9,9 % procede de los municipios circundantes. El factor de ajuste de 0,698 indica que la concentración local es un 30 % inferior a la prevista por los modelos regionales, debido a la escasa presencia de herbáceas (6,9 % del territorio) y a la competencia del arbolado. Aunque las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, su impacto aquí es menor que en zonas más abiertas o cultivadas.
Contaminación: dependencia de una estación lejana
No hay estaciones de medición de calidad del aire en Gallifa. Los datos más cercanos proceden de la estación de tráfico "ES1262A-AD-SABADELL (GRAN VIA)", situada a 14,4 km. Este tipo de estaciones registran niveles elevados de dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas por el tráfico rodado, valores que no reflejan necesariamente la situación en un municipio con baja densidad de población y sin focos industriales conocidos. La altitud y el viento en Gallifa podrían dispersar contaminantes, pero la ausencia de mediciones locales impide evaluar su impacto real.
Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España (vegetación).
Qué condiciona el aire en Gallifa
El desnivel de 583 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino carrasco (63,6 % del arbolado) y encina y alcornoque (16,1 % del arbolado), que polinizan de marzo a mayo; y coníferas (15,2 % del arbolado), que poliniza en primavera. En cambio, solo el 6,9 % del término es herbáceo, así que el polen de gramíneas depende más de lo que llega arrastrado por el viento que de lo que se produce aquí.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (6,9 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (9,9 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,7. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Ad-Sabadell (Gran Via), a 14,4 km, una estación de tráfico: mide junto a una vía con circulación, así que sus valores de dióxido de nitrógeno son de los más altos que se registran y representan la peor situación posible, no la media del municipio.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.