Estado del aire en Galilea hoy
Rioja, La · La Rioja · 504 m de altitud
Consulta el estado del aire en Galilea para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Galilea: calidad del aire entre cultivos y matorrales con influencia industrial
Un territorio dominado por matorrales y cultivos
El término municipal de Galilea (La Rioja) presenta una cobertura del suelo donde el matorral ocupa el 38,4 % de la superficie, seguido de los cultivos (29,4 %) y los pastos (15,3 %). Las áreas selladas —zonas urbanizadas o infraestructuras— apenas representan el 2,2 %, mientras que el arbolado, tanto coníferas (4,1 %) como frondosas perennes (4,5 %), suma un 9 % del territorio. Esta distribución condiciona la emisión de polen, especialmente de gramíneas, que encuentran en los pastos y cultivos herbáceos (44,7 % del municipio) su principal fuente local. El factor de ajuste para este polen es de 1,208, lo que indica que Galilea genera un 20,8 % más de gramíneas que su entorno inmediato, según los datos de CLCplus y el Mapa Forestal de España.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes
Con una altitud mediana de 504 metros —por debajo del percentil 16 en su provincia—, Galilea se sitúa en una zona de menor elevación que la media riojana. El desnivel interno del municipio alcanza los 329 metros, con cotas que van desde los 411 hasta los 740 metros. Este relieve, aunque moderado, puede favorecer la acumulación de contaminantes en las zonas más bajas, especialmente en condiciones de estabilidad atmosférica. Sin embargo, la altitud relativa y la presencia de vientos locales podrían mitigar parcialmente este efecto, facilitando la dispersión de partículas.
Influencia industrial en la calidad del aire
La estación de medición más cercana, ubicada a 2,3 kilómetros y clasificada como "industrial", no registra datos de contaminantes en el dossier. No obstante, su proximidad y tipología sugieren que las emisiones de fuentes fijas —como instalaciones industriales— podrían incidir en la calidad del aire local. La escasa urbanización (2,2 % de sellado) reduce la contribución del tráfico rodado, pero la presencia de cultivos y matorrales podría sumar emisiones de partículas orgánicas, especialmente en épocas de laboreo o incendios forestales.
Polen de gramíneas: mayor carga local que en su entorno
El 44,7 % de la superficie municipal cubierta por herbáceos —pastos y cultivos— convierte a Galilea en un foco relevante de polen de gramíneas. El factor de ajuste de 1,208 refleja que la producción local supera en un 20,8 % la de su área circundante, según los modelos de Copernicus CAMS. Esto implica que, durante la temporada de polinización —típicamente entre finales de primavera y comienzos de verano—, los niveles de este polen podrían ser más elevados que en municipios vecinos con menor proporción de herbáceos.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción polínica), CLCplus y Mapa Forestal de España (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición).
Qué condiciona el aire en Galilea
Con un relieve suave (329 metros de desnivel) y 504 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,2): el municipio tiene más superficie herbácea (44,7 %) que la media de su entorno de 10 km (37 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Galilea, a 2,3 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.