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Estado del aire en Estadilla hoy

Huesca · Aragón · 564 m de altitud

Consulta el estado del aire en Estadilla para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Qué determina la calidad del aire y el polen en Estadilla

Un relieve que dispersa contaminantes

El término municipal de Estadilla, en Huesca, presenta un desnivel de 785 m entre su cota mínima (305 m) y máxima (1.090 m). Esta variación, junto a una altitud mediana de 564 m —similar a la media provincial—, favorece la circulación del aire y reduce la acumulación de contaminantes. La estación de medición más cercana, "Monzón Centro" (a 15,4 km), es de tipo *fondo*, lo que indica que registra niveles representativos de una zona amplia, sin influencia directa de fuentes locales como tráfico o industrias. En municipios con relieve acusado, la ventilación natural suele atenuar los picos de polución, aunque la orografía también puede canalizar masas de aire cargadas de partículas desde áreas vecinas.

Vegetación y polen: gramíneas dominantes

El 43,2 % de la superficie de Estadilla corresponde a herbáceas, un porcentaje que supera al de arbolado (18,1 %) y matorral (35,8 %). Dentro de este último, las gramíneas —principales emisoras de polen alergénico— tienen un peso relevante: el municipio aporta el 43,3 % del polen de gramíneas que se registra en su entorno, mientras que el 51,1 % procede de zonas colindantes. El *factor de ajuste* de 0,846 aplicado a las predicciones de polen indica que Estadilla genera menos gramíneas que su área circundante, lo que modera los niveles esperados. Estas plantas polinizan con mayor intensidad desde finales de primavera hasta comienzos del verano, un período en el que las condiciones meteorológicas —viento y sequedad— pueden incrementar la concentración de partículas en el aire.

Cultivos y cubierta vegetal

El 33,3 % del suelo municipal está dedicado a cultivos, una proporción que, sumada a pastos (9,9 %) y matorral (35,8 %), configura un paisaje donde la actividad agrícola y la vegetación natural coexisten. Las zonas de cultivo, especialmente las de secano, pueden contribuir a la resuspensión de partículas durante labores como la siega o el arado. Por otro lado, las áreas de frondosas perennes (12,2 %) y caducas (3,1 %) —aunque minoritarias— aportan diversidad al polen local, aunque su impacto es menor comparado con el de las gramíneas. El sellado del suelo (1,1 %) es reducido, lo que limita la emisión de contaminantes asociados a superficies urbanizadas.

Fuentes: Coberturas del suelo (CLCplus, Copernicus), datos de polen (CAMS, Agencia Europea de Medio Ambiente), Mapa Forestal de España y ubicación de estaciones (Registro PRTR).

Qué condiciona el aire en Estadilla

El desnivel de 785 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (84,5 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y bosque de ribera (chopos, fresnos, alisos, plataneros) con el 7,7 % del arbolado, que poliniza de enero a abril.

Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (43,3 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (51,1 %), así que el valor se ajusta por un factor de 0,8. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.

La medición real más cercana procede de la estación Monzón Centro, a 15,4 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.