Estado del aire en L'Espunyola hoy
Barcelona · Cataluña · 823 m de altitud
Consulta el estado del aire en L'Espunyola para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La calidad del aire y el polen en L'Espunyola: altitud y bosques como claves
Un municipio de montaña con escasa influencia urbana
L'Espunyola se sitúa a 823 m de altitud mediana en la provincia de Barcelona, un valor que supera el 91 % de los municipios de la provincia. Su relieve, con un desnivel de 726 m entre cotas mínima y máxima, y la ausencia de sellado del suelo (solo el 1,0 % del término está urbanizado o pavimentado) reducen la acumulación de contaminantes antropogénicos. La estación de medición más cercana, de tipo fondo y ubicada a 11,8 km, no registra datos de calidad del aire en el municipio, lo que sugiere niveles bajos de emisiones locales. La única fuente industrial identificada, dedicada a la industria agroalimentaria y ganadera, emite únicamente 1 kg anual de óxidos de nitrógeno, una cantidad irrelevante en el contexto municipal.
Cobertura vegetal y producción de polen de gramíneas
El 55,9 % del término municipal está cubierto por arbolado, con un predominio de coníferas (39,0 %) y presencia de frondosas caducas (8,4 %) y perennes (8,5 %). Las gramíneas, principal fuente de polen alergénico en la zona, ocupan el 36,9 % de la superficie, un porcentaje ligeramente superior al de su entorno inmediato (33,8 %). El factor de ajuste de 1,092 aplicado a las predicciones de polen de gramíneas indica que L'Espunyola genera un 9,2 % más de polen que la media de su área circundante, debido a la extensión de pastos (16,5 %) y cultivos (20,4 %). La polinización de estas especies, más intensa entre finales de primavera y comienzos de verano, puede verse modulada por la altitud, que retrasa ligeramente el inicio de la temporada respecto a zonas más bajas.
Dinámica de contaminantes y dispersión
La altitud y el relieve accidentado favorecen la dispersión de contaminantes, aunque en situaciones de estabilidad atmosférica —como inversiones térmicas— podrían acumularse en las zonas más bajas del municipio (a partir de 594 m). La escasa actividad industrial y el bajo sellado del suelo limitan las emisiones locales de óxidos de nitrógeno o partículas, por lo que la calidad del aire depende principalmente de aportes externos, como el transporte de polvo sahariano o contaminantes regionales. La cobertura forestal, especialmente de coníferas, contribuye a la emisión de compuestos orgánicos volátiles, aunque su impacto en la calidad del aire es menor en comparación con áreas urbanizadas.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Registro PRTR (emisiones industriales), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición).
Qué condiciona el aire en L'Espunyola
El desnivel de 726 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina coníferas (40 % del arbolado), que poliniza en primavera; y pino salgareño (35 % del arbolado) y pino albar (12,5 % del arbolado), que polinizan de abril a junio.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,1): el municipio tiene más superficie herbácea (36,9 %) que la media de su entorno de 10 km (33,8 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación Bk-Berga (Poliesportiu), a 11,8 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.