Estado del aire en La Encina hoy
Salamanca · Castilla y León · 732 m de altitud
Consulta el estado del aire en La Encina para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
La calidad del aire y el polen en La Encina: un municipio marcado por el pastizal y la altitud
Un territorio dominado por pastos y frondosas perennes
El término municipal de La Encina (Salamanca, Castilla y León) presenta una cobertura del suelo donde los pastos ocupan el 58,5 % de su superficie, según datos satelitales de CLCplus. Las formaciones de frondosas perennes —con un 17 %— y los cultivos (13,4 %) completan el paisaje, mientras que el sellado (zonas urbanizadas o infraestructuras) apenas alcanza el 0,7 %. Esta distribución, con un 71,9 % de superficie herbácea y solo un 17,6 % de arbolado, condiciona tanto la emisión de polen como la dispersión de contaminantes. La escasa urbanización y la ausencia de focos industriales en el municipio sugieren que la calidad del aire dependerá principalmente de factores naturales y del transporte de partículas desde zonas externas.
Gramíneas: una fuente de polen superior a su entorno
La Encina registra un factor de ajuste de polen de gramíneas de 1,139, lo que indica que la producción local supera en un 13,9 % la media de su área circundante (10 km). El 71,9 % de la superficie municipal —y el 63,1 % de su entorno inmediato— actúa como fuente emisora, un dato coherente con la alta proporción de pastos y herbáceos. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, los niveles de polen en el aire podrían ser más elevados aquí que en municipios vecinos con menor cobertura herbácea, especialmente en episodios de viento moderado que faciliten la dispersión del polen.
Altitud y relieve: dispersión de contaminantes
Con una altitud mediana de 732 metros —por debajo de la media provincial (825 m)—, La Encina se sitúa en el percentil 16 de altitud dentro de Salamanca. Su desnivel de 193 metros (entre 644 y 837 m) no es pronunciado, pero la posición en una zona relativamente elevada y abierta favorece la ventilación. Esto, unido a la ausencia de estaciones de medición propias y a que la más cercana (ES1990A-EL MAÍLLO, a 26,9 km) es de tipo "fondo" —sin influencia directa de tráfico o industria—, sugiere que los contaminantes como el ozono troposférico podrían acumularse menos que en áreas más encajonadas o urbanizadas. No obstante, la altitud no elimina el riesgo de intrusiones de polvo sahariano, que afectan con mayor frecuencia a zonas del sureste peninsular y a Canarias, aunque también pueden alcanzar esta región en episodios de advección del sur.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).
Qué condiciona el aire en La Encina
Con un relieve suave (193 metros de desnivel) y 732 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (78,9 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo. A eso se suma que el 71,9 % del término es pasto o cultivo herbáceo, la principal fuente de polen de gramíneas, con su pico a finales de primavera.
Aquí la predicción de gramíneas se corrige al alza (factor 1,1): el municipio tiene más superficie herbácea (71,9 %) que la media de su entorno de 10 km (63,1 %), de modo que el dato general de Copernicus se queda corto para este punto concreto.
La medición real más cercana procede de la estación El Maillo, a 26,9 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.