Estado del aire en Burgohondo hoy
Ávila · Castilla y León · 1076 m de altitud
Consulta el estado del aire en Burgohondo para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Burgohondo: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por su entorno natural
Un territorio dominado por matorrales y pastos
El término municipal de Burgohondo (Ávila, Castilla y León) presenta una cubierta vegetal donde predominan los espacios abiertos: el 40,6 % de su superficie corresponde a matorral, mientras que los pastos ocupan el 32,9 %. Las zonas arboladas, con un 19,8 %, se reparten entre frondosas caducas (12,1 %) y perennes (6,3 %), junto a un pequeño porcentaje de coníferas (1,4 %). El sellado del suelo —zonas urbanizadas o infraestructuras— apenas alcanza el 1,4 %, y los cultivos son casi testimoniales (0,9 %). Este paisaje, con escasa alteración humana, influye en la calidad del aire local, al reducir emisiones directas de origen antrópico.
Polen de gramíneas: menos intenso que en su entorno inmediato
Las gramíneas, principal fuente de polen alergénico en la zona, tienen en Burgohondo una presencia menor que en los municipios circundantes. El factor de ajuste aplicado a las predicciones de polen es de 0,96, lo que indica que la contribución local (33,8 % del total estimado) es ligeramente inferior a la del área de 10 km alrededor (35,2 %). La abundancia de matorral y pastos —que suman el 73,5 % del territorio— sugiere que las gramíneas se concentran en zonas abiertas, pero su impacto se ve atenuado por la altitud mediana del municipio (1.076 m) y la dispersión que favorece el relieve. La polinización, no obstante, sigue el patrón estacional típico de estas especies, con máximos entre finales de primavera y comienzos de verano.
Calidad del aire: vigilancia lejana y condiciones favorables
Burgohondo carece de estación de medición propia. La más cercana, "ES2029A-ÁVILA 2", se encuentra a 32,2 km y es de tipo *de fondo*, lo que implica que registra niveles de contaminantes representativos de áreas no urbanas. La ausencia de focos industriales o de tráfico denso en el municipio, unida a su baja densidad de suelo sellado, limita las emisiones locales. Además, la altitud y el desnivel (1.172 m entre el punto más bajo y el más alto) favorecen la ventilación, reduciendo la acumulación de partículas. No obstante, fenómenos como las intrusiones de polvo sahariano —frecuentes en el centro peninsular— podrían elevar ocasionalmente los niveles de material particulado.
Fuentes: Copernicus CAMS (predicción de polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de calidad del aire), Mapa Forestal de España (tipos de vegetación).
Qué condiciona el aire en Burgohondo
El desnivel de 1172 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.
El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina encina y alcornoque (40,1 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y robles, melojos y quejigos (23,8 % del arbolado), que poliniza en abril y mayo.
Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (33,8 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (35,2 %), así que el valor se ajusta por un factor de 1. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.
La medición real más cercana procede de la estación Ávila 2, a 32,2 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 32,2 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.
Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.