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Estado del aire en Bédar hoy

Almería · Andalucía · 380 m de altitud

Consulta el estado del aire en Bédar para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Bédar: relieve abrupto y matorral que definen su calidad del aire

Un territorio dominado por el matorral y las gramíneas

El término municipal de Bédar (Almería, Andalucía) presenta una cobertura del suelo donde el matorral ocupa el 54,4 % de su superficie, según datos satelitales de alta resolución. Le siguen los pastos (39,1 %), mientras que las áreas selladas —como núcleos urbanos o infraestructuras— apenas representan el 0,9 %. La vegetación leñosa es escasa: las coníferas cubren el 1,6 % y las frondosas perennes, el 0,5 %. Esta distribución condiciona la emisión de polen, especialmente el de gramíneas, que encuentra en los pastos y herbazales (40,6 % del territorio) su principal fuente local. El factor de ajuste para este polen es 1,0, lo que indica que la producción municipal es similar a la de su entorno inmediato.

Altitud y desnivel: dispersión o acumulación de contaminantes

Bédar se sitúa a una altitud mediana de 380 metros, con un desnivel de 603 metros entre su cota mínima (150 m) y máxima (753 m). Este relieve accidentado puede influir en la dispersión de contaminantes atmosféricos: las zonas más bajas y encajonadas podrían favorecer su acumulación, mientras que las áreas elevadas, expuestas al viento, facilitarían su dispersión. El municipio se encuentra en el percentil 24 de altitud dentro de su provincia, lo que sugiere que, en general, está por debajo de la media provincial (789 m), aunque su variabilidad topográfica introduce matices locales.

Calidad del aire medida en una estación de fondo

La calidad del aire en Bédar se monitoriza a través de la estación ES1996A-BÉDAR, de tipo "de fondo" y ubicada a 2,4 km del núcleo urbano. Este tipo de estaciones registran niveles representativos de la contaminación regional, menos afectados por fuentes locales como el tráfico. Sin embargo, el dossier no incluye datos de contaminantes específicos para esta estación, por lo que no es posible detallar su situación actual. La ausencia de focos industriales relevantes en el municipio sugiere que la calidad del aire dependerá principalmente de factores como el transporte de contaminantes desde otras zonas o la resuspensión de partículas por el viento.

Polvo sahariano y ozono: factores externos con impacto local

La ubicación de Bédar en el sureste peninsular la expone a episodios de calima, especialmente durante advecciones de aire procedentes del sur. Estos eventos, asociados al polvo sahariano, pueden elevar temporalmente las concentraciones de partículas en suspensión. Asimismo, en verano, la combinación de altas temperaturas y radiación solar favorece la formación de ozono troposférico, un contaminante secundario que no se emite directamente, pero que puede afectar a zonas alejadas de sus fuentes primarias.

Fuentes: Copernicus CAMS (polen), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estación de calidad del aire), Mapa Forestal de España (vegetación).

Qué condiciona el aire en Bédar

El desnivel de 603 metros hace que el aire no se comporte igual en todo el término: las zonas bajas retienen más los contaminantes en noches de calma, mientras que las altas ventilan mejor.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina pino carrasco (85,7 % del arbolado), que poliniza de marzo a mayo; y coníferas (8,2 % del arbolado), que poliniza en primavera.

La medición real más cercana procede de la estación Bédar, a 2,4 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.