Ver en el mapa

Estado del aire en Bea hoy

Teruel · Aragón · 1249 m de altitud

Consulta el estado del aire en Bea para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Bea: aire limpio y polen de gramíneas condicionado por la altitud y la vegetación

Un municipio de alta montaña con escasa alteración humana

Bea se sitúa a 1.249 metros de altitud, por encima del 68 % de los municipios de Teruel. Su término municipal, de 23,4 km², presenta un desnivel de 409 metros entre cotas extremas, pero carece por completo de suelo sellado (0,0 %): no hay edificaciones ni infraestructuras que impermeabilicen el terreno. La cubierta vegetal domina el paisaje, con un 45,5 % de pastos y un 18,9 % de matorral, mientras que los cultivos ocupan solo el 7,8 % de la superficie. El arbolado —coníferas, frondosas caducas y perennes— cubre el 23,9 % del término, una proporción que, junto a la ausencia de sellado, sugiere un entorno poco transformado por la actividad humana.

Polen de gramíneas: menos intenso que en su entorno

El 53,3 % del término municipal está cubierto por herbáceas, una fuente directa de polen de gramíneas. Sin embargo, el factor de ajuste aplicado a las predicciones de polen es de 0,971, lo que indica que Bea genera ligeramente menos polen que su entorno inmediato (un radio de 10 km). Esto puede deberse a la altitud —que retrasa o reduce la polinización— o a la composición específica de las gramíneas locales. El 54,8 % del polen de gramíneas que se registra en el municipio procede de fuentes externas, arrastrado por el viento desde zonas más productivas. La época de mayor concentración coincide con el final de la primavera y el inicio del verano, cuando las gramíneas liberan su polen en condiciones de calor y sequedad.

Calidad del aire: dispersión favorecida por el relieve y la altitud

Bea no cuenta con estaciones de medición propias, por lo que los datos de calidad del aire se extrapolan de la estación de fondo de Calatayud, situada a 56,5 km. Esta distancia, junto a la altitud del municipio (1.249 m) y a la ausencia de focos industriales o tráfico denso, sugiere que los contaminantes locales —como el ozono troposférico— se dispersan con facilidad. El ozono, que tiende a aumentar en verano con la radiación solar, podría alcanzar niveles más altos en días despejados, aunque la altitud y la ventilación natural mitigan su acumulación. La falta de suelo sellado y de emisiones industriales reduce, además, la presencia de otros contaminantes como el dióxido de nitrógeno (NO₂) o las partículas en suspensión (PM).

Influencia del polvo sahariano

Como en el resto de Aragón, Bea puede verse afectada por episodios de calima cuando las advecciones de aire del sur arrastran polvo sahariano. Estos eventos, más frecuentes en primavera y verano, elevan temporalmente las concentraciones de partículas PM₁₀, aunque su impacto depende de la intensidad y duración de las intrusiones. La altitud del municipio no lo protege de este fenómeno, que afecta por igual a zonas altas y bajas.

Fuentes: Coberturas del suelo (CLCplus, Copernicus), datos de polen (CAMS, Agencia Europea de Medio Ambiente), altitudes y superficies (Mapa Forestal de España), estación de calidad del aire (Registro PRTR).

Qué condiciona el aire en Bea

A 1249 metros de altitud, el municipio está por encima de buena parte de la contaminación de fondo, aunque la altura también favorece niveles de ozono más altos en las tardes de verano.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina coníferas (33,1 % del arbolado), que poliniza en primavera; y pino albar (22,3 % del arbolado), que poliniza de abril a junio.

Cluod corrige a la baja la predicción de gramíneas en este municipio: la superficie herbácea local (53,3 %) es menor que la media de la celda de 10 km en la que Copernicus calcula el dato (54,8 %), así que el valor se ajusta por un factor de 1. Sin esa corrección, la cifra publicada sería sensiblemente más alta que la realidad del término.

La medición real más cercana procede de la estación Calatayud, a 56,5 km, una estación de fondo: está alejada de focos directos, de modo que refleja la contaminación general de la zona y no un punto concreto especialmente cargado. Conviene tomarla con cautela: 56,5 km son muchos, y entre medias el terreno y los usos del suelo pueden cambiar bastante.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.