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Estado del aire en La Algaba hoy

Sevilla · Andalucía · 9 m de altitud

Consulta el estado del aire en La Algaba para hoy y los próximos cuatro días: índice combinado de calidad del aire, calima (polvo sahariano) y niveles de polen. La predicción procede del Copernicus Atmosphere Monitoring Service (CAMS) y se complementa con la Agencia Europea de Medio Ambiente.

La calidad del aire en La Algaba: entre la vegetación perenne y la proximidad industrial

Un territorio dominado por cubiertas arbóreas y cultivos

El término municipal de La Algaba presenta una estructura del suelo donde el 52,4 % de su superficie está ocupada por arbolado, una proporción que supera ampliamente la mediana provincial. De este porcentaje, el 47,1 % corresponde a frondosas perennes, lo que sugiere una presencia destacada de especies adaptadas a condiciones de estrés hídrico. Los cultivos representan el 14,5 % del área, mientras que los pastos —con un 19 %— y las zonas selladas —10,7 %— completan el paisaje. La escasa altitud (mediana de 9 m) y un desnivel máximo de 17 m limitan la dispersión natural de contaminantes, aunque la baja rugosidad del terreno podría facilitar la circulación de vientos en superficie.

Polen de gramíneas: una carga local moderada

La contribución local de gramíneas al polen atmosférico en La Algaba alcanza el 33,6 %, idéntica a la influencia del entorno inmediato (10 km). El factor de ajuste de 1,0 indica que la producción de polen en el municipio no difiere significativamente de la media de su área circundante. Dado que las gramíneas polinizan principalmente entre finales de primavera y comienzos de verano, este periodo concentrará los picos de concentración, con una intensidad condicionada por la extensión de pastos (19 %) y herbáceos (33,5 % del término). La ausencia de barreras orográficas relevantes favorece la homogeneización de las masas de aire cargadas de polen.

Influencia de focos industriales externos

La estación de medición más cercana, ES1519A-SAN JERÓNIMO, se ubica a 6,5 km y está clasificada como industrial. Aunque el dossier no incluye datos de contaminantes registrados en ella, su proximidad y tipología sugieren que emisiones de óxidos de nitrógeno (NO₂) o partículas (PM) podrían alcanzar el municipio en condiciones de estabilidad atmosférica, especialmente en situaciones de viento débil o inversión térmica. La baja altitud del municipio (percentil 6 en la provincia) y su escaso desnivel reducen la capacidad de ventilación, lo que podría prolongar la permanencia de contaminantes en capas bajas.

Otros factores condicionantes

El 2,7 % de superficie cubierta por agua podría modular localmente la humedad relativa, afectando a la dispersión de partículas y a la formación de ozono troposférico en episodios de alta radiación solar. La escasa presencia de matorral (0,2 %) y coníferas (0,3 %) descarta una contribución significativa de estos grupos al polen atmosférico. Por otro lado, el sellado del 10,7 % del suelo —asociado a zonas urbanizadas o infraestructuras— apunta a fuentes locales de emisión difusa, como el tráfico rodado, aunque su impacto quedaría diluido frente a las influencias externas.

Fuentes: Copernicus CAMS (predicción polínica), CLCplus (cobertura del suelo), Agencia Europea de Medio Ambiente (estaciones de medición), Mapa Forestal de España (tipología de vegetación).

Qué condiciona el aire en La Algaba

Con un relieve suave (17 metros de desnivel) y 9 metros de altitud media, el aire tiende a comportarse de forma homogénea en todo el término municipal.

El arbolado del municipio marca un calendario propio que la predicción general no recoge: aquí domina bosque de ribera (chopos, fresnos, alisos, plataneros) con el 78,6 % del arbolado, que poliniza de enero a abril.

La medición real más cercana procede de la estación San Jerónimo, a 6,5 km, una estación industrial: vigila el entorno de instalaciones concretas, así que sus valores responden sobre todo a la actividad cercana.

Elaboración propia de Cluod a partir de la cobertura del suelo CLCplus y el Mapa Forestal de España, la red de estaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la predicción del Copernicus Atmosphere Monitoring Service. Los calendarios de polinización son orientativos y varían con la meteorología de cada año.